Burned Wood está pensada para proyectos donde el material tiene que transmitir carácter. El proceso de quemado resalta la veta y genera una superficie más expresiva, mientras que el acabado al aceite protege la madera frente al uso diario.
Además de su valor estético, estos paneles aportan propiedades acústicas y resistencia al fuego, lo que los convierte en una solución técnica válida tanto para espacios residenciales como para entornos públicos exigentes.



